¿POR QUÉ LOS VETERINARIOS SON LOS PROFESIONALES SANITARIOS CON LA TASA DE SUICIDIO MÁS ALTA?

Es hora de hablar del tema.

Un estudio realizado a más de 10.000 profesionales veterinarios en Estados Unidos por la AVMA (American Veterinary Medical Association) ha dado unos resultados reveladores:

Los datos de la encuesta mostraron que el 6.8% de los veterinarios masculinos y el 10.9% de las veterinarias han sufrido algún problema relacionado con el estrés en su trabajo, en comparación con el 3.5% de los hombres adultos y el 4.4% de las mujeres adultas que no trabajan en la comunidad veterinaria en Estados Unidos.
El estudio también mostró que el 24.5% de los veterinarios masculinos y el 36.7% de las mujeres se han encontrado expuestos a sufrir algún tipo de estrés emocional.
Tambien sugirió que los veterinarios son 3 veces más propensos que el promedio nacional de EEUU a considerar el suicidio. Les sitúan en un grupo de riesgo de más del 50 por ciento de los médicos y cuatro veces más que la población general.
El estudio sugirió que los veterinarios son 3 veces más propensos que el promedio nacional de EEUU a considerar el suicidio. Les sitúan en un grupo de riesgo de más del 50 por ciento de los médicos y cuatro veces más que la población general.
Vamos a reconocer algunos puntos problemáticos.
• Los veterinarios están expuestos a un nivel de estrés y exigencia similar al de los médicos. • No tienen el mismo nivel de remuneración y prestigio que los médicos, los dentistas… • Su trabajo es más individual, no están arropados como los médicos por un equipo de trabajo. • Los profesionales veterinarios están en contacto con técnicas modernas de eutanasia y están familiarizados con el procedimiento. • Se trabaja con emociones, a veces se ven impotentes ante situaciones de salud de las mascotas o frente a decisiones de propietarios que no comparten. • Un punto a tener en cuenta es la fatiga por compasión, provocado por la implicación emocional con los animales. • Ante decisiones o gustos de propietarios tienen que valorar en conciencia la necesidad de la salud de la mascota, son decisiones que recaen sobre sus hombros. • También es importante el estrés emocional que se acumula por la implicación en sus propios negocios, el tiempo personal que se ve comprometido por no desconectar con el trabajo. • Además no hay que olvidar el cansancio físico provocado también por la falta de sueño, las horas de trabajo, los horarios de urgencias… • Los veterinarios suelen ser personas de alto rendimiento que tienden a exigirse mucho en su trabajo. La empatía con sus pacientes (que no pueden expresar qué les pasa) hace que resulte difícil ver el sufrimiento animal de forma continuada.
El estrés en el lugar de trabajo no se limita solo a la profesión veterinaria, también otras profesiones cercanas como los médicos la sufren. ¿Qué marca la diferencia?
• Los veterinarios están a menudo abrumados por el volumen y la naturaleza del trabajo. • El mundo recae sobre nuestros hombros, suelen ser autónomos o pequeños empresarios de una clínica y ellos son los responsables de todo. • No hay tiempo de descansar, comer, dormir. La responsablidad por realizar un buen trabajo suele cobrarse su precio en el tiempo personal y familiar. • Hay poca comprensión por parte de propietarios sobre todo, familiares, amigos (si un médico se implica en su trabajo con estas mismas condiciones se valora más su entrega, un veterinario se entiende menos por trabajar con animales, pero la profesión es muy exigente y el nivel de implicación profesional y emocional es alto. • Si el nivel de autoexigencia es alto, puede llevar a no poder disfrutar de la vida fuera del trabajo por las experiencias vividas en su centro veterinario. • La fatiga y estrés que en un principio se asume al iniciar el proyecto de trabajo como dueño de su clínica veterinaria puede llegar a hacerse crónico y verse como normal. • Los veterinarios tienen un alto nivel de capacidad de trabajo y de empatía con sus pacientes, por lo que no desconectar y llevar constantemente el trabajo a casa física y emocionalmente hace que no rompan ese ritmo para refrescarse antes de comenzar una nueva jornada. • La cercanía, el trato personal con cada mascota y cada propietario destaca a un buen veterinario, pero puede tener un doble filo. La falta de concienciación/respeto/valoración por parte de los propietarios hace que tengan expectativas poco realistas ante la situación de su mascota, muchas veces esperan que su veterinario tiene que hacer milagros y ofrecer todas las respuestas. • La rentabilidad econónica del tabajo, la gestión con las instituciones oficiales, la preocupación por estar al día en equipamiento, en formación profesional… todas estas responsabilidades suelen recaer sobre la misma persona.
En el desarrollo del trabajo puede haber días tristes, días de mucho agobio en las consultas, de preocupaciones económicas…Pero el que esto se haga crónico es el factor importante. La naturaleza de un trabajo que un día ilusionó, no tiene que hacer que una persona se sienta como si estuviera constantemente vacío, perdido, triste, enojado, infeliz, abrumado, ansioso o asustado.
→ Si no nos despejamos y desconectamos para nuestra vida ¿cómo vamos a disfrutar de las otras facetas de lo que somos, de nuestra familia, de nuestras aficiones? ¿cómo vamos a tener una mente objetiva? → Si ponemos nuestra salud física y emocional en segundo plano ¿Cómo vamos a trabajar con la ilusión con la que lo hacíamos antes?. → Si no nos damos importancia a nosotros mismos ¿Cómo vamos a rendir al 100% con nuestros pacientes?. → Y si no nos damos importancia a nosotros mismos ¿Cómo vamos a ser el 100% de las personas que somos?. → Si no nos apoyamos como comunidad, equipo ¿quién lo hará?. → Somos personas, con proyectos, familia, amigos, tiempo, gustos, aficiones… y trabajamos como veterinarios. → Tendremos días estresados, días tristes, días de agobio de trabajo, días enfadados… pero la cronicidad/frecuencia es el factor importante y no hay que dar por echo que es normal sentirse así realizando un trabajo que nos ilusionaba cuando empezamos. → Buscar apoyo, ayuda profesional, motivación… ha sido un tema tabú pero actualmente esta situación se ha normalizado enormemente. Trabajamos el bienestar, aconsejamos la medicina preventiva ¿no lo aplicamos a nosotros mismos? → No es normal ni tienes que aceptar que es normal sentirse asi, la naturaleza del trabajo no tiene que hacer que una persona reciba esto como recompensa a su trabajo.
Aunque el estigma asociado con el suicidio ha sido una barrera importante para discutir el tema, debemos abrir el diálogo con la esperanza de que con una mayor conciencia podamos reducir los números y detener la tragedia.
→ Buscar ayuda profesional para utilizar estrategias que les ayuden a gestionar ese estrés y a enfrentar las demandas de la vida y del trabajo. → Sensibilizar a la comunidad profesional. Estar respaldado por un grupo, colegio, asociación de veterinarios es de ayuda para no enfrentar solo las cuestiones que también afectan a otros miembros de la profesión. → Sensibilizar a los propietarios. Seguramente que la posición y exigencia de una persona no es la misma si dirige sus demandas en un Hospital o en la consulta del dentista que ante el veterinario en su Clínica. El reconocimiento que se da a la opinión de un médico, a las recomendaciones de un odontólogo por ejemplo, tienen mucho más peso profresional del que recibe un veterinario en su consulta. → Ser conscientes de la magnífica labor que desarrollan como profesionales, ser conscientes de que no hacen milagros ni tienen obligación de resolver todos los problemas del mundo, con la finalidad de encontrar su posición como veterinario y como persona y defender esos límites.
Las opiniones, datos, afirmaciones o notas destacadas de artículos, instituciones o profesionales sanitarios, la información aquí mostrada está elaborada por personas no pertenecientes al campo de la Medicina. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud, sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

Referencias:


•Asociación Nacional de Técnicos Veterinarios en América. Resultados de la encuesta demográfica NAVTA 2016. navta.net/?page=Demographic_Survey.Accedido septiembre 2016.
•Datos de la encuesta realizada para profesionales veterinarios de EEUU por la AVMA y el CDC
•Revista científica “The Canadian Veterinary Journal” . Halliwell REW, Hoskin BD. Reducir la tasa de suicidio entre los veterinarios: cómo puede ayudar la profesión. Veterinario rec. 2005; 157 : 397–398.